20 de septiembre de 2021

Al fin, Vuelve la Champions: así ha cambiado en 149 días

Este viernes regresa la Liga de Campeones, cerrada por coronavirus desde el Marzo el día del Atlético en Anfield. Han pasado cinco meses y nada es igual que entonces.

La Champions vuelve. 149 días después de que el Atlético de Madrid derrotara épicamente al Liverpool en Anfield, con exhibición incluida de Marcos Llorente, la máxima competición se reanuda con el Juventus-Lyon y el Manchester City-Real Madrid. Será hoy, viernes 7 de agosto, en campos locales. Ya en cuartos de final la competición viajará hasta Lisboa para disputar una final a ocho en sede neutral, a partido único y sin público. Nada será lo que era e, incluso, muchos hablan de que no se puede tener tan en consideración como años atrás. El coronavirus ha cambiado el fútbol y todavía se desconocen las condiciones en las que se podrá jugar a partir de la próxima temporada. Pero en estas circunstancias únicas en la historia, el deporte rey no se ha dado por vencido y pondrá en juego la copa más deseada. Claro que desde aquel 11 de marzo, los equipos se han transformado por completo, han sufrido o disfrutado el frenético calendario de sus competiciones domésticas, han festejado títulos, han llorado fracasos o, incluso, han perdido jugadores capitales.

Un cuadro ya sorteado

Pese a que no se han terminado de disputar todas las eliminatorias de octavos de final, UEFA quiso dejar zanjados los cruces para no tener que ir celebrando sorteos sobre la marcha. Así pues, ya se conoce cuál es el camino hasta la final, con dos lados del cuadro diametralmente opuestos. El azar quiso que uno de ellos sumara un total de 26 trofeos continentales, mientras que en el otro, ninguno de los implicados ha conseguido levantar la ‘Orejona’. Dicho de otra manera, está garantizada la presencia en la final de un equipo sin Champions, que tendrá ante sí la posibilidad de hacer historia.

El ganador del cruce entre Real Madrid y Manchester City se medirá al de la eliminatoria que mide a Lyon y Juventus. En semifinales, se enfrentarían a Nápoles, Barcelona, Bayern o Chelsea. Por el lado contrario, juegan en cuartos PSG y Atalanta y Atlético de Madrid y Leipzig. Pese a su cartel continental en los últimos años, ni los de Tuchel ni los de Simeone saben lo que es levantar la Liga de Campeones. Quizás la temporada del coronavirus sea su temporada.

Juventus – Olympique de Lyon (0-1 en la ida)

La Juve llega a la Champions como flamante campeona de la Serie A, pese a todas las dudas. Italia relanzó la competición con la Coppa. La ‘Vecchia Signora’ eliminó al Milán pese a empatar a cero, pero cayó en penaltis en la gran final contra el Nápoles. Malas sensaciones de inicio, solventadas con los cuatro triunfos consecutivos en liga. Después llegaron los problemas, que se consolidaron hasta la última jornada. El balance de dos victorias, dos empates y cuatro derrotas posterior al triunfo ante el Torino no es la mejor señal para los de Sarri. Pese a ello, les valió para coronarse en competición doméstica y Cristiano ha demostrado estar a un gran nivel. Indicios suficientes como para asustar al Lyon, que defenderá el 0-1 que logró en Francia.

El caso del Lyon es cuanto menos controvertido. Su rendimiento antes de la pandemia le situaba fuera de los puestos europeos. La Ligue 1 aprobó la suspensión de la competición, en una decisión muy polémica. El tiempo, visto lo visto en España, le ha dado algo de razón. Aun así supuso un duro varapalo para los equipos Champions, que llegan sin rodar a las eliminatorias decisivas. Por ello, jugaron cinco amistosos, con cuatro victorias y una derrota. También disputaron la final de la Copa de la Liga ante el PSG, en la que cayeron en la tanda de penaltis. Ahora, defenderán su orgullo y buscarán el milagro. Parten con ventaja ante la Juve y tienen hambre de demostrar sobre el césped el fútbol que no han podido enseñar durante meses.

Barcelona – Nápoles (1-1 en la ida)

El Barça ha sido un terremoto en la reanudación. No tanto por los resultados, que también, sino por todos los problemas internos. Desde las dudas que deja la figura de Quique Setién, hasta las palabras de capitán de Leo Messi pidiendo un plus de esfuerzo y fútbol a sus compañeros para poder pelear la ‘Orejona’. Pasando, por medio, la participación testimonial de Antoine Griezmann en partidos clave o el intercambio Pjanic-Arthur, que ha provocado que el brasileño se declare en rebeldía y se niegue a jugar la Liga de Campeones. Más allá de los mencionaos contratiempos, el equipo blaugrana no pasó del empate ni ante Sevilla, ni frente al Celta ni en el duelo contra el Atlético de Madrid, lo que le costó la Liga en favor del Real Madrid. La puntilla fue la derrota ante Osasuna, en el Camp Nou y con todavía alguna opción de ganar el título. El 1-1 de San Paolo es un resultado peligroso.

Pese a todo, el Nápoles llega a la vuelta de los octavos de final de la Champions con los deberes hechos. No jugará la competición, salvo sorpresa mayúscula, la próxima temporada, si bien se ha coronado como campeón de la Coppa. Su año en la Serie A es, más bien, pobre, acabando en la séptima posición. Tras el confinamiento, en campeonato regular ha firmado un balance de siete victorias, dos empates y tres derrotas. Pese a que De Laurentiis ya ha recalcado que temen jugar en Barcelona y ha solicitado disputar la eliminatoria en Lisboa, los suyos saldrán a morder en busca de estar entre los ocho mejores de la antigua Copa de Europa

Bayern Múnich – Chelsea (0-3 en la ida)

La eliminatoria viaja hasta Stamford Bridge para servir de preparación para el Bayern y de último día de clase para los hombres de Frank Lampard. El Chelsea puede darse por satisfecho en la primera campaña de su leyenda al frente del banquillo. Mostraron, eso sí, regularidad durante todo el año pese a la marcha de su gran estrella Eden Hazard. Tras la reanudación, una de cal y una de arena. Sumaron triunfos importantes como ante el City o el Leicester; derrotas dolorosas como el 5-3 frente al Liverpool; y sellaron el pase a la final de la FA Cup, recién ganada por el Arsenal de Mikel Arteta. Se puede decir que no hay variaciones importantes del equipo que se fue con respecto al que volvió. Independientemente de eso, y a la espera de un muy ambicioso proyecto de cara a la próxima temporada, la remontada se antoja inviable.

La Bundesliga fue la primera competición que se atrevió a volver, lo que ahora genera inquietud en el Bayern. No por el nivel mostrado tras la reanudación, siendo posiblemente el mejor de todos aquellos que sobreviven a la Champions. Los de Flick sumaron once de once victorias en competición oficial y dos títulos: la Bundesliga y la Pokal. De eso hace ya más de un mes, ya que la final de la Copa se disputó el pasado 4 de julio. Desde entonces, un respiro vacacional y una preparación severa para conquistar Lisboa. Para ello, sin el recién fichado Sané, los alemanes tendrán que lidiar con cuidado con el trámite del Allianz Arena. Por si acaso, para no correr riesgos, están compitiendo en pequeños amistosos. Por ejemplo, el triunfo 1-0 ante el Marsella.

Atalanta – PSG (cuartos de final)

La DEA se ha mantenido firme en su condición de equipo alocado, de precursor de festivales ofensivos y de duelos apasionantes de cara al espectador. Ya lo había demostrado en decenas de ocasiones. De hecho sus tres últimos partidos antes del parón eran la mayor evidencia: 4-1 al Valencia, 2-7 al Lecce y 3-4 en Mestalla. No iba a cambiar su modus operandi en la reanudación. Una derrota frente al Inter, tres empates y nueve victorias es un gran registro que incluso hizo temblar a la Juventus en lo más alto de la tabla. Además, su rival llega poco rodado y la clasificación para cuartos de la Champions es para el club una oportunidad histórica de redimirse y pasear su nombre y valores por el viejo continente.

El PSG también sufre el mismo síndrome que el Olympique de Lyon. Eso sí, llega con una bocanada de oxígeno extra tras ser coronado como campeón de la Ligue 1 sin necesidad de reanudación y ganar las finales de la Copa de Francia y la Copa de la Liga ante Saint-Etienne y el propio Lyon respectivamente. No obstante llega poco rodado como para disputar los cuartos de final de la Champions. Superada la maldición de octavos de años anteriores, en París hay ilusión con proclamarse campeones de Europa. Neymar ya ha demostrado en los títulos logrados que está a un nivel superlativo. Mbappé, quizás mejor durante la temporada, es duda hasta última hora por una lesión sufrida durante estos meses. El club juega al despiste con él y su presencia no está descartada. Sea como fuere, el potente proyecto comandado por Tuchel tiene armas de sobra como para meterse entre los cuatro mejores.

Leipzig – Atlético de Madrid (cuartos de final)

Hay unanimidad en torno al equipo más castigado por el impredecible fútbol que ha dejado el coronavirus. Sin duda, el Leipzig se ha transformado profundamente desde que se reanudó la competición y todo gira en torno a un nombre: Timo Werner. El equipo patrocinado por Red Bull volvió a lograr la clasificación para la Champions, gran objetivo de la temporada. Pero a su paso pierde a su gran estrella y segundo máximo goleador de la Bundesliga con 28 goles y 8 asistencias en su cuenta particular. El delantero ha firmado ya por el Chelsea y tomó la determinación de no jugar la competición continental para centrarse en estar en plenitud de condiciones con su nuevo equipo de cara al arranque de la próxima campaña. Incluso ha habido tiranteces entre ambas partes, como se vio en el ingenioso tuit publicado por la cuenta oficial del Leipzig cuando los de Lampard perdieron la FA Cup. En él se bromeó con el hecho de que el ariete eche de menos ya su antiguo hogar.

El Atlético llega lanzado a la cita. El éxito rotundo frente al Liverpool había sido el salvoconducto a meses bastante irregulares, en los que el equipo del Cholo había sido incapaz de asentarse en puestos de Champions. Llegar otra vez a los cuartos de final era una de las ilusiones colchoneras, que aún recuerdan las dos finales perdidas frente al Real Madrid. La vuelta a la competición también les fue favorable, consagrándose como uno de los mejores tras la reanudación. Siete victorias y cuatro empates le auparon a la tercera plaza, incluso cuando estaba en entredicho su clasificación para competiciones europeas. Además, en este tiempo se han terminado de asentar futbolistas como Marcos Llorente o Yannick Ferreira Carrasco, ya imprescindibles para Simeone. El Atleti vuelve a Lisboa con intención de olvidar fantasmas del pasado.

AS

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