26 de septiembre de 2020

Medicina Deportiva

Rehabilitación  en la Ruptura Del Ligamento Cruzado Anterior

El Ligamento Cruzado Anterior (LCA) desempeña un papel importante en la estabilidad de la articulación de la rodilla, su función radica es impedir el desplazamiento anterior de la tibia sobre fémur y en menor medida controlar la laxitud en varo, valgo y rotación. La rotura del LCA representa el 50% de las lesiones ligamentosas de rodilla y se producen en el 75% durante las actividades deportivas. El tratamiento quirúrgico o conservador depende de diferentes variables e indiferentemente de la decisión final, el  éxito en el tratamiento y la vuelta a la actividad deportiva en las mejores condiciones posibles dependerá  en gran medida del proceso de rehabilitación.

El mecanismo de lesión más frecuente es la rotación del fémur sobre la tibia fija durante un movimiento de valgo forzado (pivote). Puede suceder también durante la hiperextensión de la rodilla aislada o en combinación con rotación interna de la tibia y con menor frecuenci, durante una flexión forzada de rodilla.

El diagnóstico se realiza por medio del interrogatorio, la exploración clínica y finalmente a través de estudio de Resonancia Magnética.

La decisión sobre el tratamiento, quirúrgico o conservador, dependerá de diferentes variables. Son fundamentales el grado de inestabilidad y limitación funcional de la rodilla, contrastados con los objetivos futuros en actividad física.

El programa de rehabilitación debe  planificarse de forma individualizada en función de los siguientes factores:

  1. Tipo de tratamiento (conservador o quirúrgico)
  2. Técnica quirúrgica utilizada.
  3. Objetivos después del tratamiento.

El objetivo de la rehabilitación pre y/o post quirúrgicas es recuperar la función evitando el riesgo de una nueva lesión. Esto se consiguen eliminando la inestabilidad, restaurando la amplitud de rango articular, recuperando la fuerza muscular y alcanzando las capacidades físicas previas a la lesión.

Es importante en el caso especial de lesiones en los deportistas, considerar los factores psicológicos como aspecto relevante de la rehabilitación, desde el inicio hasta el final del período de recuperación para garantizar la adherencia al tratamiento y el éxito del mismo. Recordemos que es esencial  el retorno al campo de juego en el menor tiempo y con la mayor capacidad física para evitar una nueva lesión.

En nuestra unidad luego que el paciente ha sido evaluado por el Traumatólogo y se ha decidido el tratamiento, se realiza el programa de rehabilitación basado en cuatro fases:

Primera fase: Reducir al máximo los efectos de la inmovilización y control de la inflamación a través de los medios físicos.

Segunda Fase: Restablecer la amplitud del rango articular de la rodilla, recuperar masa y fuerza muscular y mejorar propiocepcion. Se realiza ejercicios cinéticos de cadena cerrada y ejercicios de recuperación de la propiocepcion y control neuromuscular.

Tercera Fase: Mejorar fuerza muscular con ejercicios resistidos, ejercicios pliometricos y mecanoterapia.

Cuarta Fase: Entrenamiento de campó de la mano del preparador físico, para reintegro a su actividad deportiva. 

Por; Dra Lisset Mendoza

Twitter; @lissetmendoza20

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *