25 de septiembre de 2020

Osaka reacciona en Nueva York ante Azarenka y logra su tercer Grand Slam


Victoria Azarenka no ha podido completar hoy el regreso soñado por una deportista. Después de siete años sin pisar una final de ‘Grand Slam’, haber sido madre y plantearse la retirada, la bielorrusa tuvo un set de ventaja en la final femenina del US Open que le medía a Naomi Osaka.

Lo que pasa es que la japonesa, campeona en la edición de 2018 y que había decantado a su favor las dos grandes finales disputadas en su carrera, remontó y volvió a cantar victoria por 1-6, 6-3 y 6-3.

Margaret Court (Open de Australia, Roland Garros y US Open 1973), Evonne Goolagong (Wimbledon 1980) y Kim Clijsters (US Open 2009 y 2010 y Open de Australia 2011) seguirán siendo las únicas madres vencedoras de un ‘major’ en la Era Open.

La jugadora natural de Minsk, afincada en Estados Unidos, rompió de entrada el servicio de Osaka para dejarle claro que si quería ganar iba a sudar y mucho. Vika era la indiscutible reina de la burbuja que ha montado la USTA para la disputa de la gira americana. Y es que se presentó al sábado con 11 victorias sin fallo.

Había ganas de ver un duelo que no se pudo producir en la final de Cincinnati por las molestias de Naomi en su pierna izquierda y que la han obligado a jugar todo el torneo vendada. Da igual, la potencia de sus golpes está por encima de todo.

Arantxa, último precedente

Rápida de piernas y con la táctica muy clara, Azarenka movió de lado a lado a su rival, que no tiene en la movilidad su mejor cualidad. La japonesa, que empezó con un 2-0 abajo en el segundo set, sabía de la dificultad de remontar finales en el US Open. La última en dar la vuelta a un marcador tan adverso había sido Arantxa Sánchez Vicario ante Steffi Graf, en la edición de 1994.

Racha de Osaka

Osaka cambió la actitud y suyos fueron siete de los siguiente ocho juegos. Azarenka, que lo tenía todo de cara, se puso nerviosa cuando la situación menos le empujaba a ello. Le empezaron a caer tiros ganadores de todos los lados y de todas las variedades. Había final.

El tercer set empezó con la nipona de clara dominadora. Se situó con un 4-1 arriba y ya no dejó escapar esa renta a pesar de que Azarenka sacó para empatar a cuatro juegos.

La vencedora del torneo ascenderá el lunes al tercer puesto del ranking WTA. A sus 22 años, y viendo la irregularidad del circuito femenino, puede aspirar a volver a ser la número uno y liderar una época. La mejor manera de reivindicar la igualdad racial en Estados Unidos era ganando en Nueva York y Osaka lo hizo.

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