21 de septiembre de 2021

Las anécdotas mas recordadas de La Vuelta España

10 ANÉCDOTAS HISTÓRICAS DE LA CARRERA

1. EL INICIO DE LA VUELTA (1935)

La Vuelta ciclista nació en 1935 tras la idea de Clemente López Doriga, ciclista y periodista español, en colaboración con Juan Puyol, director del diario ?Informaciones? de crear una carrera por etapas como el Giro y Tour. En su primera edición, tomaron la salida 50 corredores, 32 de ellos españoles, que tuvieron que hacer frente, con bicicletas de hierro, a diez etapas de más de 250 km. La dureza de la prueba hizo que tan solo terminaran 29 ciclistas. La Vuelta empezó y finalizó en Madrid, constó de 14 etapas y el vencedor fue el belga Gustaaf Deloor.

2. LOS PLÁTANOS Y PANES DE LA SELECCIÓN BRITÁNICA

Hace años, la Vuelta a España, a diferencia de hoy en día, se disputaba por países. Una de las selecciones participantes era la británica que tuvo que superar muchos obstáculos para continuar en carrera en los años cincuenta. Un sobrecoste por el equipaje al aterrizar en Madrid les hizo quedarse sin dinero, por lo que tuvieron que pasarse toda la carrera comiendo plátanos y pan. Además llegaron a la salida de la prueba, en Bilbao, a bordo de un camión del ejercito.

3. EL PASEO EN BURRO DE VAN STEENBERGEN (1956)

Rick Van Steenbergen es uno de los corredores con más victorias en la historia del ciclismo, en su caso entre 1943 y 1966. Sin embargo, pocos se acuerdan de su anécdota en la Vuelta a España de 1956. Mientras que la carrera transcurría por tierras vizcaínas, concretamente por la zona de Gallarta, el belga se aupó en un burro que se había cruzado en la carretera y recorrió a lomos del mismo más de un kilómetro con la bici sujeta en sus manos.

4. LA RIVALIDAD ENTRE BAHAMONTES Y LOROÑO

Además de dejar su impronta en el Tour de Francia, Federico Martín Bahamontes también dejó su huella en la carrera de casa. Sus duelos con Jesús Loroño, entre los cincuenta y los sesenta, dividieron a la afición entre bahamontistas y loroñistas. Protagonizaron todo tipo de lances para demostrar quién de los dos era más testarudo, quién tenía más gallardía y arrojo. Estos dos casi llegaron a las manos durante una cena. En 1959, Bahamontes no aceptó que uno de sus gregarios quedara fuera de control y obligó a este a presentarse en el control de firmas de la siguiente etapa. La Vuelta no dio marcha atrás en su decisión y Federico se declaró en huelga.

5. EL ROBO DEL MAILLOT A ANQUETIL (1963)

Tras haber terminado la etapa del día anterior en Valencia, los ciclistas se trasladaron en coche o tren a Cuenca para disputar la siguiente etapa entre la ciudad de la Mancha y Madrid. Tras salir casi de madrugada desde la capital del Turia, muchos ciclistas hacían bromas por lo duro del viaje. Sin embargo, había un ciclista que marchaba enfadado y no era otro que el líder de la carrera Jacques Anquetil. Al francés le habían robado, en su hotel de Valencia, uno de los maillots amarillo que solía coleccionar. Llevaba catorce y se quedó en trece. Al final, Anquetil ganó esa edición de la Vuelta.

6. LA META VOLANTE DE EDDY MERCKX (1973)

Eddy Merckx es considerado como el mejor ciclista de todos los tiempos. A lo largo de su carrera deportiva, fue, entre otros, campeón del Mundo o ganador de Giro, Tour y Vuelta. El conocido como ?El Canibal? luchaba cada carrera como si fuera la última y esto le llevaría a equivocarse en alguna ocasión, como en la Vuelta a España de 1973. Su ambición asesina le hizo esprintar hasta en una pancarta que el Partido Comunista había colocado en el recorrido con alguna reivindicación, al confundirla con una meta volante. A pesar de este despiste, Merckx acabaría llevándose la general y el maillot por puntos.

7. EL MISTERIO DE LÓPEZ CERRÓN (1981)

La edición de 1981 dejó una de las anécdotas más surrealistas que jamás se recuerdan. En la contrarreloj de la 15ª etapa en Zaragoza, dieron como ganador de ella a José Luis López Cerrón. Una quimera que parecía imposible, al no estar entre los favoritos y sufrir una caída. ?No lo entendía ni yo? diría el protagonista. Tras mucho misterio, la investigación concluyó que el ciclista pucelano se levantó aturdido por la caída y acortó el recorrido. Finalmente, le quitaron el triunfo de etapa, pero no le expulsaron de la carrera, como debía corresponderle, al considerar que no había mala fe en su acción.

8. LA PARTICIPACIÓN SE LA SELECCIÓN DE URSS EN LA VUELTA DEL 85 (1985)

El combinado soviético se presentó a la salida de la Vuelta en Valladolid sin saber prácticamente nada de lo que se encontrarían, ni recorrido, ni participantes. Con un equipo de soldados, ingenieros y profesores, su director entró en cólera al ver el recorrido, ya que los corredores eran incapaces de afrontar los puertos de montaña.

9. LA PELEA ENTRE RAMONTXU GONZÁLEZ ARRIETA Y LEONARDO SIERRA (1995)

Cuando quedaban unos 20 kilómetros para finalizar la cuarta etapa en La Coruña, el corredor del Banesto Ramontxu González Arrieta y el corredor del Carrera Leonardo Sierra, se enzarzaron en una discusión que acabó con los dos en el suelo. Al levantarse, ambos comenzaron a darse puñetazos hasta que fueron separados. La pelea la presenció en primera fila el presidente del jurado, Rufino Martellini, que les expulsó inmediatamente. ?No podemos permitir que un deporte de dureza y deportividad se convierta en una jungla? fueron sus palabras.

La etapa fue recortada por el viento y, aunque se dio la salida prevista en Tapia de Casariego, finalmente la salida oficial se tomó en Villalba. Ramontxu y Sierra que cayeron de forma abrupta Al levantase, siguieron con una pelea a puñetazos en medio de la antigua N-VI. Marcel Wust ganó la etapa. En vídeo y las crónicas («Lo único que siento es que me diera más puñetazos él a mí», explicaba fanfarrón Sierra después del altercado.») son una joya

«-Qué bochorno!», no pudo menos que exclamar por Radio Vuelta Ramón Mendiburu, director técnico de la carrera. Pocos segundos antes la emisora informaba de la caída de un Banesto y un Carrera. Los directores se disponían a llegar a socorrerlos cuando les sorprendió la exclamación de Mendiburu. Lo que le faltaba a la etapa: dos corredores haciendo de boxeadores sin que nadie les separara. Lo nunca visto, y encima con televisión en directo. Los pugilistas, el español González Arrieta y el venezolano Leonardo Sierra, fueron inmediatamente expulsados.La etapa había comenzado maldita. Vientos huracanados en ráfagas de entre 80 y 100 kilómetros por hora barrían la costa cantábrica a la altura de Tapia de Casariego, en el límite entre Asturias y Galicia. Los corredores pequeñitos, entre ellos Ramontxu, bromeaban sobre la posibilidad de meterse piedras en los bolsillos para no salir volando. La dirección de la carrera decidió neutralizar la etapa unos kilómetros para salvaguardar la integridad de los ciclistas. En Ribadeo se decidió que la Vuelta marchara en coche hasta Villalba, donde se dio la salida real. Pero los efectos del huracán, se dice que el viento enloquece, ya se habían sembrado en algunos

El pelotón se lo tomó con calma al principio. Pero por un quítame allí esas pajas -que si me cierras el paso, que si eres un desgraciado, que si te voy a partir la cara…- Ramontxu y Sierra se fueron al suelo a 21 kilómetros de la meta. Fue una caída limpia, en el centro del pelotón, que se abrió para no tropezar con los caídos. Su buen medio minuto estuvieron dándose, sin que nadie les separara. «Lo único que siento es que me diera más puñetazos él a mí», explicaba fanfarrón Sierra después del altercado. «La culpa fue de Ramontxu. Me cerró el paso y cuando me volví para recriminarle la acción, me empujó al suelo». Les separó un comisario.

» – Qué vergüenza! Lo ha visto toda Europa por televisión», rugió Rufino Martellini, el comisario internacional, presidente del jurado técnico. «Ahora mismo expulsados».

La etapa se resolvió al sprint. El alemán Marcel Wust, fichado por el Castellblanch tras la desaparición de Le Groupement, rentabilizó sobradamente el millón de pesetas que el equipo español le paga por seis meses.

10. LAS CELEBRACIONES FALLIDAS DE MAURICIO ARDILA Y MARCOS GARCÍA

A lo largo de la historia del ciclismo, han sido varios los corredores que equivocadamente han levantado los brazos como vencedores. En la edición del 2005, la llegada al Santuario de la Bien Aparecida dejó uno de esos momentos para la historia. La escapada de Oscar Pereiro, Samuel Sánchez y Mauricio Ardila estaba para llegar a meta y cuando el colombiano parecía destinado a llevarse la victoria, este lo celebró al paso por la pancarta del premio de la montaña y no en la de meta, situada cien metros después. Esta circunstancia fue aprovechada por Samuel Sánchez para llevarse la victoria.
Años más tarde, concretamente en 2012, el español del Caja-Rural Marcos García, también se equivocó al alzar los brazos en el final de la cuarta etapa en Valdezcaray. El madrileño levantó con mucho ímpetu los brazos a su llegada pensando que había ganado, sin embargo anteriormente ya habían llegado otros tres ciclistas a meta.

Marca, El País

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