Alexis Herrera le dieron duro por su pésimo arbitraje

Los ojos, quizá, estaban más puestos en un Racing alborotado que en el rival que tenía enfrente. Es decir, el terremoto Milito y una carga de cuatro derrotas al hilo pintaban un óleo con colores oscuros y se esperaba la cara que iba a poner el equipo en este arranque de octavos ante el Flamengo. Y se puede decir que fue ambiguo el gesto, pero Racing tendría que haber ganado si no le hubiesen anulado un lícito golazo a Licha.

Mena, quien levantó mucho en el ST, metió una linda corrida por la izquierda, hizo pasar de largo a Everton Ribeiro y se la sirvió al ídolo para que metiera un frentazo enorme. Enorme golazo, que el venezolano Alexis Herrera anuló por falta del chileno que no existió. Fue insólito todo el accionar del juez…

En el inicio no pareció que los de celeste y blanco andaran sobre arenas movedizas. Un dibujo renovado metía presión en el medio y la dinámica de los primeros 12 minutos hacía rato que no se veía en Avellaneda. Cinco defensores pero con Mena y Fabricio Domínguez trepando por las bandas fueron el método de Beccacece para que el campeón de América no inquietara a Arias. Pero claro, la presión no se pudo sostener y la alegría ante el gran desborde de Fabricio y la definición de Fértoli anticipando al central duró lo mismo que el diluvio del comienzo del partido: al toque, Bruno Henriquedemostró que algo juega y le sirvió el gol a Gabigol, valga la redundancia.

El plan BKCC se repitió en el segundo tiempo, y hasta pareció un calco del primero el arranque. Mucha presión de salida, con Mena más adelantado y otra vez un Fabricio Domínguez peligroso por el otro costado. Si bien en ese lapso Racing generó el gol mal anulado a Licha, otra vez se fue apagando y el Flamengo volvió a agarrar la pelota.

Lisandro López no mete un gol desde el 6 de octubre del 2019, en el 2 a 0 a Aldosivi por la Superliga. Y el partido ante Flamengo, por la ida de octavos de final de la Copa Libertadores, representaba un escenario más que valioso por terminar la racha. Y lo había conseguido: un cabezazo contundente tras un centro de Mena desde la izquierda, el 2 a 1 ante los cariocas, en el segundo tiempo. Pero el árbitro venezolano Alexis Herrera lo anuló pese a que unos segundos antes había dejado seguir la jugada. De no creer, al toque de meterla, el juez le frenó el festejo

La realidad fue que no hubo falta más allá de la fricción y que a la Academia le anularon un tanto legítimo. Sí hubo contacto entre Mena y el rival, pero no fue buscado por el futbolista chileno ni tampoco podía provocar la caída de Everton Ribeiro, quien fue el que cruzó el cuerpo para cubrirse del argentino. Lo que los referís consideran en estas situaciones es la relación causa y efecto. En este caso, el contacto entre ambos no provocó el desplazamiento del brasileño.

De hecho, Herrera dejó seguir luego de la caída del brasileño. Pero luego de que Licha López la metiera, dio marcha atrás y cobró la falta. No fue a instancias del VAR, porque el equipo VAR sólo se mete en caso de que haya sido gol, sólo en ese caso podía haberlo llamado al juez. Pero Herrera, insólitamente, decidió anularlo rápidamente cobrando una falta en la cual antes había permitido adrede, y acompañado con gestos, el juego. Pasaron 5 segundos desde que cayó el brasileño hasta el cabezazo de Licha y el árbitro, después de dejar seguir, se arrepintió y todo siguió 1-1

Cortesía Olé

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