El «efecto mariposa» bendice y coloca a Osaka(F) y Djokovic (M) en la final del Australian Open

El público retornó a las gradas de la Rod Laver Arena para ver las semifinales, una vez retirada las restricciones en el estado de Victoria por el nuevo brote de coronavirus. Los aficionados regresaron pero las que nunca se marcharon fueron las mariposas.

Durante este Open de Australia se las ha visto revolotear sobre la pista. En más de una ocasión se han posado cerca o incluso en el cuerpo o cara de los tenistas. Quizá puede ser un símbolo de buena fortuna. Naomi Osaka vio cómo uno de estos insectos se acercaba a ella en su partido de tercera ronda ante la tunecina Ons Jabeur. La cogió con sus dedos y la llevó fuera de la pista. En ese momento, se posó sobre su nariz antes de echar a volar.

Osaka ganó ese partido y luego siguió con esa dinámica hasta meterse en la final. Esa mariposa, de color entre amarillo y anaranjado, suele ser sinónimo de que el éxito está cerca, según algunas culturas.

Djokovic da las gracias a su mariposa

Un momento similar ha vivido Novak Djokovic ante Aslan Karatsev. Estaba preparado para retomar un punto, cuando una mariposa se le ha acercado al rostro. Quizá sea un talismán, tanto como lo fue la comida griega para vencer a Serena Williams, como reconoció Osaka al final de su partido.

El número 1 del mundo se ha echado atrás y el insecto ha podido seguir su vuelo. El serbio también estará en la final tras ganar al ruso por 6-3, 6-4 y 6-2. Esta mariposa, de color blanco, es considerada símbolo de que llegarán buenas noticias para el que la vea de cerca. Para Djokovic, sin duda, así fue.

Cortesía MARCA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *