Curry remontó y se quedó con el concurso de triples

Cuando alguien quiere jugar, se nota. A Mike Conley se le marcó en la cara en cuanto pisó la cancha del State Farm Arena. Llamado a última hora por la baja de Devin Booker, se vio además con un billete para el Concurso de Triples de la NBA. La relación del base de los Jazz con el All-Star ha sido tortuosa los últimos diez años y hasta cuando su equipo se ha puesto líder destacado de la Liga con él como faro que guía le han dejado fuera. Quiere probar esta experiencia y exprimirla lo más posible aunque no haya público. En los triples, arma con la que aniquila a muchos rivales, quería salirse. Y lo hizo. Pero ni así. El All-Star no va a ser lo suyo ni aunque apueste todo su dinero a ello.

Escenario verde por petición del patrocinador. Venía al pelo para un extraterrestre como Stephen Curry, que fue el que se proclamó campeón. Le arrebató la victoria a un Conley que ya lo estaba celebrando con su compañero Donovan Mitchell, también participante, en el último tiro. Donde duele. Pero Curry, que se había presentado en seis ocasiones y sólo había ganado en una de ellas, también quería un título que parece que va en su ADN.

En la primera ronda el más desacertado fue Jaylen Brown, que jugó mal con el tiempo y anduvo más preocupado por terminar con todos los balones que por meterlos. 17 puntos para el alero de los Celtics. Su compañero de equipo Jayson Tatum fue después y le mejoró, llegando a los 25 puntos. Con cara de pocos amigos se quedó Zach LaVine pese a que llegó a los 22. Donovan Mitchell también haría 22 después, pero ninguno de los dos pasaría a la ronda definitiva. Mike Conley ya fue el segundo mejor, misma posición que al final, de la primera parte al meter 26 tantos. El que cerró los primeros carros fue Stephen Curry y ya dio una muestra de lo motivado que estaba: para él esa muestra era directamente batir el récord total de la prueba, superando los 28 de Devin Booker (el ausente) en 2018 y dejándolo en 31.

A la ronda final llegó algo ahogado Jayson Tatum. Se quedó en 17. Parece que se lo contagió Brown. No midió bien. El duelo iba a ser de dos: Conley contra Curry. El primero se salió en el carro de los balones tricolor, que valen por dos, y metió uno de los balones que vale por tres. 27 puntos para Conley. El segundo tenía que hacer uno de sus milagros y a ello se puso justo después de fallar cuatro de los cinco tiros de su primer carro. Se fue a 28, metiendo los dos balones de tres y remontando como ha hecho en las pistas cuando se ha visto tocado por la varita. Celebración contenida, sí, pero que hubiera sido una auténtica explosión de júbilo si hubiera habido aficionados en el pabellón. La conclusión fue impresionante.

Curry ganó en 2015 y lo vuelve a hacer en 2021. Sucede en el palmarés con esta victoria a Buddy Hield, el vencedor de la cita del año pasado en Chicago.

Fuente; Diario AS, NBALATAM

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