«Defensa y sin Justicia», cayó ante Palmeiras en el primero de la Final de la Recopa Suramericana

Defensa perdió 2-1 con Palmeiras con una polémica decisión del árbitro por un gol anulado a Bou tras un offside de Romero (no interviene en la jugada) que era el empate del Halcón. En una semana será la revancha de la Recopa en Brasil y todo es posible.

Todo se definirá en Brasil. La Recopa Sudamericana pareciera tener un pie en las vitrinas del Palmeiras. El primer duelo, en Buenos Aires, fue para el equipo paulista simplemente porque fue contundente y, además, porque el famoso VAR parece haber llegado para no tomar ninguna decisión justa. Es el dicho, pocas veces el hecho… Defensa siempre fue más, tuvo la pelota, cometió errores y los pagó, pero fue el que tuvo la intención. Cayó 2-1. No hay ventaja deportiva. Y, por eso, nadie tira la toalla…

Palmeiras con un pie listo para ser el campeón

Palmeiras es el mismo equipo que dejó afuera a River de milagro en la Libertadores. La misma base que le ganó la Copa al Santos. Y, también, el mismo que hizo agua en el Mundial de Clubes. Es un plantel que se conoce bien. Pero ese mecanismo aceitado apenas le sirvió en Florencia Varela porque Defensa le planteó un partido interesante. El Halcón lo presionó alto, tuvo llegadas provocativas pero no concretas. Fue superior. Le faltó frescura de ideas en ataque. Abrió bien la cancha, buscó las trepadas de Pizzini y Rotondi, le dio la pelota a Loaiza hasta que se generara el hueco, pero no tuvo lucidez en el tramo final, que es dónde se deciden los partidos. Tenela, tocala, hacé lo que quieras, pero si no lastimás… La contracara fue el rival de turno, pragmático como pocos, equipo que supo que debía ser contundente, aguantar y liquidar. De hecho, no había hecho nada de nada para merecer abrir el partido. Pero lo hizo. Porque Bou metió un pase largo con la consistencia de un fideo pasado, anticipo, pase al vacío y Rony que se fue al arco para definir con calidad. Inmerecido, claro. Pero el Halcón durante ese lapso fue su propio verdugo porque no supo cuándo había que tocar corto y cuándo largo.

Pese a la desventaja, el equipo de Becca nunca dejó ese libreto de ser protagonista. Y ese pase certero, ese jugador cerebral que viera el hueco, apareció en el ST cuando Bou, el del error en el 0-1, metió un pase a lo Iniesta para dejar a Romero mano a mano. No sólo fue el empate, sino una inyección de amor propio, un refuerzo para un plan de juego que se mantuvo hasta el final pese a que, creer o reventar, Palmeiras se topó con un tiro libre a favor por una falta tonta de Frías que le permitió a Scarpa clavar contra un palo un 2-1 inmerecido. Así es el fútbol…

Sin ventaja deportiva, todo se definirá el miércoles próximos en Brasil. Hay revancha. Y eso vale muchísimo.

Fuente Diario Olé

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