Lakers impone su jerarquía, Bucks a punto de la barrida y un Campazzo genial con Denver toman ventaja

RESULTADOS NBA JUEVES, 27 DE MAYO DE 2021
Miami Heat 84 Milwaukee Bucks 113 (0-3)
J. Butler 19 pts / K. Middleton 22 pts
Los Angeles Lakers 109 Phoenix Suns 95 (2-1)
A. Davis 34 pts / D. Ayton 22 pts
Portland Trail Blazers 115 Denver Nuggets 120 (1-2)
D. Lillard 37 pts / N. Jokic 36 pts

Los Lakers ven la luz: Davis vuela y Chris Paul se resiente

Con un Davis otra vez espectacular, los angelinos se adelantan en la serie. Chris Paul se resintió de sus problemas en el hombro y estuvo ausente en el final del duelo.

Los Lakers no jugaban un partido de playoffs en el Staples Center desde 2013. Y no ganaban uno desde el año anterior. La travesía en el desierto de la franquicia, que pasó después de aquello por la peor etapa de su historia, finalizó el año pasado, pero en la burbuja de Orlando y no en la ciudad de Los Angeles. Ahora, con una menor incidencia de la pandemia, los equipos vuelven a jugar en sus pistas y ante su público, y el glamour de Hollywood vuelve a brillar de una manera especial, irradiando una luz mucho mayor que la que el hermano malo, los Clippers, han mostrado en estos playoffs. Los Lakers ganaron a los Suns con cierta superioridad, controlaron el partido de inicio a fin, explotaron en la segunda parte y controlaron un final perezoso en el que sus rivales se acercaron, pero no dieron la sensación de poder remontar. El equipo angelino pone el 2-1 en la eliminatoria, aleja los fantasmas del primer partido y sube el nivel con un Anthony Davis imperial. Y los Suns certifican lo que ya sabían, un secreto a voces que es también una verdad objetiva: sin Chris Paul, imposible.

El base, que se lesionó del hombro durante el segundo asalto, fue titular y tuvo su papel en la primera mitad, pero se resintió en la segunda, en la que solo disputó ocho minutos, poco más de dos en el último cuarto. Y se notó que no está a su nivel: 7 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias, pero solo 8 tiros intentados y un -20 con él en pista. Es el factor diferencial de su equipo y la llave para resolver una eliminatoria que los Lakers tienen ahora de cara: si ganan el siguiente encuentro en casa se pondrían 3-1 arriba, una losa muy grande para los inexpertos Suns, que no pueden contar al 100% con el único rayo de veteranía de su plantilla, ese Chris Paul al que siempre le pasa algo, ya sea en Hornets, Clippers, Rockets o Thunder. Tampoco en Phoenix se ha librado de esa pequeña dosis de mala suerte que le ha acompañado durante toda su carrera y que le hace caer presa de sus eternos problemas físicos justo en el momento de la verdad y tras una temporada en la que los había esquivado de forma casi extraña. Desde luego, ese gafe ha lastrado a uno de los mejores de siempre, y eso se ve a la hora de la verdad: sin anillos, sin Finales y con una sola final de Conferencia en su carrera, en 2018. Donde se lesionó en el quinto partido de la eliminatoria, claro. Un no parar.

«Ahí tienes a Facu, poco más de 1,70 y un tapón de media, ¡es increíble!»

Mike Malone, entrenador de los Nuggets, se deshace en elogios hacia su jugador. Campazzo cree que aún tienen «mucho camino por delante».

El base argentino de los Denver Nuggets, Facundo Campazzo, declaró en la noche del jueves, tras el triunfo de su equipo ante los Portland Trail Blazers por 115-120, que habían ganado «un partido importante», aunque añadió que la serie es larga y que el equipo de Colorado tiene que pensar ya en el próximo encuentro. Campazzo fue uno de los jugadores más destacados de su equipo hasta el punto de que se quedó a las puertas del triple doble con 11 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias, 2 robos y 1 tapón.

El entrenador de los Nuggets, Michael Malone, destacó que las cifras de Campazzo son especialmente importantes porque el argentino es el jugador más bajo de su equipo y aún así se convirtió en el segundo máximo reboteador de su equipo. «Y ahí tienes a Facu, que es poco más de 170 centímetros y hace 11 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias, 2 robos y 1 tapón. ¡Creo que tiene una media de un tapón por partido en esta serie, lo que es increíble! Obtuvo un voto para el sexto hombre del año y espero que obtenga un montón de votos para el equipo de novatos. Es una parte enorme de lo que estamos haciendo», declaró Malone.

Tras el partido, Campazzo reconoció a los medios de información que estaba contento con su actuación pero especialmente con la victoria en el tercer partido de la serie de los playoff contra los Blazers, lo que deja la serie al mejor de siete con un 2-1 a favor de los Nuggets. Pero el jugador de Córdoba (Argentina) también reconoció que hay muchos partidos a disputar en una serie que se juega al mejor de siete. «Ganamos un partido importante pero hay mucho camino por delante.Hay que seguir de esta manera. Cada partido va a ser distinto y hay que prepararse de la misma manera, siendo exigentes con nuestro juego», dijo. «Creo que fue un buen partido para mí», añadió Campazzo con una sonrisa para seguir a continuación que «lo más importante es que ganamos. Tenemos que pensar en el próximo (partido). Dimos un gran paso en este juego».

Campazzo subrayó que los terceros partidos en una serie de playoff suelen ser complicados. «Los terceros partidos por mi experiencia en Europa y Argentina son como un plus extra porque es el primer partido como visitante, por la gente, el rival, las emociones están a mil. Los terceros partidos siempre son difíciles. Y son importantes a la misma vez porque ganar un tercer partido en su cancha con esa atmósfera es muy difícil. Fue el mérito de nuestro juego que estuvimos siempre concentrados y metidos en los cuatro cuartos», dijo.

Intratables Bucks: Giannis deja a los Heat al borde del abismo

El viaje a Florida no mejoró la serie para Miami, que recibió una dolorosa paliza de unos Bucks intratables. Giannis vuela, Budenholzer convence y los Heat rozan la eliminación.

Se acabó lo que se daba. Es posible que no de forma definitiva, pero la serie entre Bucks y Heat está, ahora mismo, mucho más cerca del 4-0 que del 3-1. Incontestable partido del equipo de Mike Budenholzers en Miami para arrollar a los Heat y poner el 3-0 en la serie, ese que jamás en la historia de la NBA se ha remontado. Ejercicio total de dominio físico, un martillo pilón que no hay táctica que aplaque, y demostración de poderío en los dos lados de la pista para destrozar a una franquicia que, recordemos, disputó las Finales el año pasado… tras eliminar a los Bucks en semifinales. Parece que han pasado cien vidas desde entonces; y mientras tanto, la sensación de que Giannis Antetokounmpo y compañía pueden optar al anillo de forma legítima sigue revoloteando en las cabezas de los aficionados. Si el duelo inaugural despertaba ciertas dudas bien resueltas por Khris Middleton, los dos siguientes han demostrado que ese pequeño bache fue, además, un mero espejismo. Y que los Bucks están, en estos momentos, a años luz de los Heat. Y ya veremos de cuántos más.

El ejercicio defensivo que practicó el equipo de Budenholzer no fue solo digno de elogio, también fue casi histórico. Dejaron a los Heat, un equipo de 108 puntos por partido en regular season, en apenas 84. En el primer cuarto el repaso fue aún mayor, con solo 14 tantos anotados por los Heat ante su estéril público. Y en ninguno de los otros tres superaron los 25; en otras palabras, una agonía. Los Heat solo fueron por delante en el 0-2, se hundieron paulatinamente a medida que pasaban los minutos, no tuvieron respuestas para el increíble nivel físico de sus rivales y se quedaron en, ojo, un 37,6% en tiros de campo y un 28,1% en triples. Y sin ningún jugador por encima de los 20 puntos, 10 rebotes o 10 asistencias, con 15 pérdidas, apabullados en la lucha por el rebote (55 a 42) y ahogados por unas ayudas que llegaban a todo y una fortaleza zonal que ni Bam Adebayo (17+8+4, de lo mejorcito a pesar de todo para su equipo) pudo penetrar.

El partido no tuvo historia. Los Bucks volaron en el inicio y ya ganaban de 12 al final del primer cuarto (26-14) y de 13 al descanso, cuando los Heat todavía parecían estar vivos. Pero los 37 puntos anotados en el tercer periodo aumentó la ventaja hasta los 26 con 12 minutos por jugarse, una distancia insalvable que se dedicaron a gestionar sin demasiadas dificultades y que incluso aumentaron en la recta final del partido, ya con los suplentes y sin dar demasiadas muestras de esfuerzo. Los Bucks están gestionando la parte física de la serie a la perfección y van a llegar (salvo una sorpresa histórica que no va a darse) a semifinales con tranquilidad y buen tono, sin una serie larga sobre sus hombros y con la mente tranquila, una vez acabada la tortura china de los Heat, sus verdugos el año pasado. Y dando una sensación de química grupal y de creencia en el discurso de Budenholzer que no daban en las dos últimas temporadas.

Un ejercicio coral

En los Bucks, aportaron todos: tuvieron hasta seis jugadores por encima de la decena de puntos y ninguno pasó de los 35 minutos, otra muestra de la buena gestión que se está llevando desde el banquillo. Giannis Antetokounmpo esta vez no tuvo números de videojuego, aunque llegó a 17 puntos (solo intentó 12 lanzamientos), 17 rebotes y 5 asistencias. Middleton se fue a 22+8+5, Forbes, vestido de Klay Thompson en el segundo asalto, a 11 puntos con 3 de 7 en triples, Bobby Portis a 11+9, Brook Lopez a 13+5 y Jrue Holiday, ese ser diferencial que llegó a los Bucks para cambiar (por fin) el equema de juego, a 19 tantos, 3 rebotes y 12 asistencias para un (atención) +41 con él en pista, una cifra sencillamente asombrosa. Las capacidades del base (menos de 34 minutos en el choque) permiten a Milwaukee tener más opciones en ataque más allá de Giannis, añadir al esquema de juego a un jugador que puede jugar con o sin balón y, además, ser el mismo pilón defensivo que ya eran, pero ahora con un hombre que puede ponerse frente a casi cualquier playmaker de la competición norteamericana.

Ahora, solo queda por ver si la serie volverá o no a Milwaukee, algo harto improbable si tenemos en cuenta las sensaciones transmitidas por los Heat, que apenas contaron con la participación del ya mencionado Adebayo y con un poco (muy poco) de Jimmy Butler (19+8+6), el otro que se salva de los locales. Erik Spoelstra está con una ausencia notable de respuestas (algo raro en él) y el equipo va a la deriva, sin el nivel habitual de Tyler Herro, los triples de Duncan Robinson (0 de 4 en el tercer choque) o la consistencia defensiva del año pasado, desaparecida durante una temporada en la que nunca han encontrado su juego. Tampoco en los playoffs, donde se esperaba una reacción que no ha llegado. Bien porque no dan para más (algo perfectamente posible) o porque son incapaces de enfrentarse a un equipo tan serio y sólido como los Bucks, que miran, esta vez sí, a un anillo que tendrán tan difícil ganar como cualquiera que quiera conquistarlo. Pero ojo, que son otro equipo. Los Heat lo están notando. Y nosotros, también.

VIERNES, 28 DE MAYO DE 2021
Atlanta Hawks vs New York Knicks 7:00 PM (1-1)
Boston Celtics vs Brooklyn Nets 8:30 PM (0-2)
Dallas Mavericks vs Los Angeles Clippers 9:30 PM (2-0)

Fuente; Diario AS, Hispanos NBA y Web Oficial NBA

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