NBA: Nets y Hawks a un paso mientras que Suns y Clippers empatan sus series

RESULTADOS NBA DOMINGO, 30 DE MAYO DE 2021
Atlanta Hawks 113 New York Knicks 96 (3-1)

T. Young 27 pts / J. Randle 23 pts
Los Angeles Lakers 92 Phoenix Suns 100 (2-2)
L. James 25 pts / C. Paul 18 pts
Boston Celtics 126 Brooklyn Nets 141(1-3)
J. Tatum 40 pts / K. Durant 42 pts
Dallas Mavericks 81 Los Angeles Clippers 106 (2-2)
L. Doncic 19 pts / K. Leonard 29 pts

Kawhi castiga el dolor de Doncic

Los Clippers, con un Leonard rozando la perfección, arrollan a los Mavs y empatan la eliminatoria (2-2). Luka, muy lastrado por su lesión cervical.

Alegría efímera en Dallas. Si antes del partido todo era esperanza, alimentada por la confirmación de que Luka Doncic estaba disponible; tras él, todo son dudas, preocupación y hasta miedo. Los Clippers, trazando un trayecto inverso al de la temporada pasada, han empatado la eliminatoria (2-2) y lo han hecho, además, de forma abrumadora: con una paliza sin matices (81-106), de principio a final y dándole la razón a Paul George cuando decía, con 2 a 0, que «no estaban preocupados». Un jugador como el esloveno lo condiciona todo, y hoy lo hizo en muchos sentidos. Tyronn Lue, de inicio, disponía un quinteto pequeño, sin Ivica Zubac, ni ningún pívot puro, y con un mensaje claro: tejer una tela de araña para cazar a la estrella rival. Funcionó, pero no tanto por su acierto táctico como por el estado del base, muy lastrado por su distensión cervical, con cintas kinesiológicas que dejaban en evidencia su esfuerzo y, a pesar de todo, siendo todavía el líder de los suyos. Loable, pero insuficiente, porque los superhéroes, en la realidad, también caen. Y, en manos de alguien como Kawhi, con ese semblante que esconde todo tipo de sentimiento, no se puede esperar piedad.

La mejor noticia para Dallas, ahora mismo, son los dos días de descanso que median hasta el próximo asalto de la serie. Hoy, todo titular a su favor se esfumó de inmediato. Y eso que Kristaps Porzingis, el más señalado tras la última derrota, salía con ganas de reivindicarse. Desde la media distancia, ganándose el espacio y girando delante de su defensor. Copia y pega para el letón, que anotaba los primeros cuatro puntos del partido. La máxima ventaja de Dallas a lo largo de todo el partido. Si los Mavs salían con una marcha más desde el inicio (un espejismo), los Clippers, con dos (la realidad). Con una intensidad defensiva que llevaba a pelear por los balones en el suelo, que ensuciaba de barro. Doncic, incómodo, se demoraba en sus trucos, que hoy se disfrutaban a cuentagotas. El primero no llegaría hasta consumidos los primeros siete minutos de partido, con un alley-oop para Finey-Smith desde el centro de la pista. En medio de todo ello, Rick Carlisle también innovaba, otorgando los primeros minutos a un Boban Marjanovic ovacionado desde las gradas y de impacto inmediato, pero fugaz, con cuatro puntos seguidos. Seguramente, el único momento de gozo para los aficionados, que contemplaban a un Kawhi sin fallos y un Luka sin aciertos. Jalen Brunson, con un triple sobre la bocina, reducía la distancia a nueve puntos antes de cerrar el parcial (22-31), pero las sensaciones eran las que eran: los Clippers, con todo y contra Doncic, negado de cara a canasta.

El ‘big-three’ reina en medio de la vergüenza

Harden, Durant e Irving firman su mejor actuación conjunta para dejar la serie en un casi definitivo 3 a 1. Un ‘botellazo’ a Kyrie marca el final del duelo.

El público vuelve a los estadios y, lo que debería ser un torrente constante de buenas noticias, se está convirtiendo en una retahíla de titulares vergonzantes. En la serie entre New York Knicks y Atlanta Hawks, un aficionado fue expulsado por escupir a Trae Young. En la de Washington Wizards y Philadelphia 76ers, fue un «palomitazo» a Russell Westbrook el causante de la sanción.Y, en la de Utah Jazz y Memphis Grizzlies, otros tres fueron apartados del pabellón tras insultar, de forma racista, a JA Morant. Una tras otra, las acciones se han ido sucediendo. Cada una, más nefasta que la anterior. Y lo peor es que no parece que la situación vaya a parar. Esta madrugada, un Garden repleto, sin ningún tipo de restricción ni limitación por el coronavirus, aguardaba lo que podía ser una auténtica fiesta. Los Celtics, impulsados por su última victoria en la serie, llegaban con la esperanza de empatarla y de demostrar, con ello, el lado humano de los todopoderosos Nets. Todo se truncó, deportiva y extradeportivamente hablando. Con un 126 a 141 final sin paliativos y con un ‘botellazo’ a Kyrie Irving que no le llegó a tocar, pero que suma un episodio más a la triste lista inicial.

«Los aficionados tienen que crecer de una p… vez. Sé que estar en casa durante un año y medio con la pandemia ha puesto a mucha gente nerviosa y estresada, deben darse cuenta: estos hombres son humanos. No somos animales. No estamos en el circo», declaraba Durant tras el partido. Kyrie, por su parte, atribuía la situación al «racismo subyacente (que había denunciado hace escasos días), que lleva a tratar a las personas como si estuvieran en un zoológico humano». La tensión era palpable desde el inicio, con abucheos e insultos dedicados a un Irving que, además, se dirigió al centro de la pista para pisar, vehementemente y de forma premeditada, el logo de la franquicia. Para la relación entre el base de los Nets y los aficionados de Boston, la serie era un combo explosivo que, al final, ha terminado explotando de la peor forma posible.Tras el incidente, la retransmisión, en primera instancia, mostró a Irving y a su compañero Tyler Johnson mirando hacia las gradas, señalando al culpable. Posteriormente, fue detenido, vestido con una camiseta de Kevin Garentt (al que no hace honor), y tendrá vetada la entrada al pabellón de por vida.

El 'big-three' reina en medio de la vergüenza
El aficionado en cuestión es arrestado y esposado tras el partido en el Garden. Elise Amendola (AP)

En medio de la vergüenza, el big-three reinó como nunca. Con la versión más indefendible de Kevin Durant, que sumó 42 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias; un Harden que llevó hasta el límite su rol de organizador más puro, con 18 asistencias, además de otros 23 tantos y 5 atajadas; y un Kyrie extramotivado, queriendo ser protagonista y desquitándose de sus actuaciones anteriores, más flojas que las de sus compañeros de tridente (16 puntos en 6 de 17 aciertos en la derrota del viernes). Crossovers, gran juego de pick and roll, aceleraciones, frenazos y repertorio completo para el base, que también quería dejar un mensaje en el que podría ser el último partido de la eliminatoria en el Garden.

El ‘big-three’ ya hace historia

Con todo ello, la ilusión inicial fue fugaz para los locales. Resistieron en el primer cuarto (34-33), para más crueldad posterior, pero se vieron arrollados en un segundo parcial monopolizado por los de Brooklyn. Dominaron por dentro (42 puntos en la pintura por 35), por fuera y con unos porcentajes de acierto que parecen de ciencia ficción: 59,3% desde el triple y 57,8% en tiros de campo. En suma, 104 puntos para el big-three (solamente 22 menos que los totales de Boston) que les llevan a alcanzar el récord en playoffs de anotación conjunta para tres compañeros de equipo, establecido, precisamente, por John Havlicek, Jo Jo White y Dave Cowens de Boston en 1973 e igualado en 1986 por Dominique Wilkins, Randy Whitman y Spud Webb. En lo que va de serie, promedian, entre los tres, 85,9 puntos, con porcentajes apabullantes. KD, 56/46/91%; Harden, 55/46/91% e Iving, 47/38/100%.

La depresión de los Lakers por Davis iguala la eliminatoria

Sin Caldwell-Pope los Lakers vieron también caer a Anthony Davis, que se retiró al descanso. Empate a dos. Los Suns recuperan el factor-cancha

Cuando ya parecía que estaba encarrilado, golpe de timón. Y de qué forma. Está pasando en el Blazers-Nuggets y también, contagiándose, en el Suns-Lakers. En el caso de los de Arizona y California, mucho más acusado. El hombro de Chris Paul, aún dolido, fue un lastre en el segundo encuentro de la serie, en el que los angelinos robaron el factor-cancha de su oponente, pero ahora las enfermerías tienen un nuevo invitado: Anthony Davis. En el ala-pívot de Chicago se centran ahora todos los esfuerzos médicos y los aficionados y analistas giran el cuello para observar su evolución, de la que depende el rumbo de esta serie que ahora queda empatada a dos y todo está abierto. 

A los Lakers les invadió la depresión en la jornada de domingo. Concretamente, por centrar el espacio-tiempo, a partir del paso por vestuarios tras el descanso. Hacía allí volvió Davis, apoyándose en una bicicleta estática que hay en el túnel, sin poder casi andar. No regresó y sus estatus será el del ir día a día, como se suele decir, si no termina siendo descartado para el próximo compromiso, el quinto, de vuelta a Phoenix. Le hizo un extraño la rodilla, pero fue evaluado y también tiene afectada la parte izquierda de la ingle. Dos problemas en uno, que es el máximo: si no se recupera rápido, el rival huele sangre. 

Los Knicks, contra las cuerdas

Los Hawks, conducidos por un sobresaliente Trae Young, vuelven a ser superiores y se quedan a una victoria de la clasificación.

El reencuentro de los New York Knicks con los playoffs está al borde de acabar. El equipo de la Gran Manzana ha vuelto a caer en Atlanta. Dos partidos allí y dos derrotas que, unidas a la del primer día (la de la canasta final de Trae Young) dejan a los Hawks a una victoria de la clasificación para las semifinales de la Conferencia Este. Un triunfo y tres oportunidades para conseguirlo. Enfrente ya no hay margen de error. Si quieren seguir vivos no pueden perder más.

Esta vez los Knicks sí dieron la cara en la primera parte, que acabaron perdiendo de 4 pero que tuvo unos cuantos cambios de liderazgo en el marcador. Por primera vez en la serie Julius Randle, la estrella indiscutible visitante, parecía estar al nivel que se le supone. Recordemos que en los tres primeros encuentros tenía el peor porcentaje en tiros de campo de toda la historia para un jugador en sus primeros tres partidos de playoffs. Pero lo que se vio de él en la primera mitad fue un espejismo que se transformó en más de lo mismo. Al final, 23 puntos pero gracias a los 7 tiros libres acertados, porque en lanzamientos de campo se quedó en un 36,8% que, y esto deja claro en qué nivel está, es mejor que lo que promediaba hasta ahora.

Sin Randle al máximo parece imposible que los Knicks se puedan llevar esta serie. Pero también hablamos del mejor equipo en defensa en temporada regular según muchos valores estadísticos y ese grupo no está sabiendo cómo parar a la otra estrella de la serie. Una que se está consagrando en su primera aventura en las eliminatorias por el título. Trae Young está desplegando lo mejor de su repertorio en dosis equilibradas entre sí. No sólo está anotando, que también, si no que está dirigiendo y asistiendo como un veterano. Está vez se fue a 27 tantos (máximo anotador del partido) y 9 asistencias. Además, y difícilmente explicable, los Knicks no están explotando sus evidentes deficiencias en el defensa.

Así pues, los Knicks están contra las cuerdas. Tienen ahora tres días para repensar su estrategia. La madrugada del miércoles al jueves (01:30) se juega en el Madison el quinto partido, ya sin red (como todos los que vengan) para los neoyorkinos.

LUNES, 31 DE MAYO DE 2021
Washington Wizards vs Philadelphia 76ers 7:00 PM (0-3)
Memphis Grizzlies vs Utah Jazz 9:30 PM (1-2)

Fuente Diario AS, Hispanos NBA y WEB Oficial NBA

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