Dallas dijo adiós y Atlanta sorprende al gran favorito de muchos en el primero de su serie Semifinal

DOMINGO, 6 DE JUNIO DE 2021
Philadelphia 76ers 124 Atlanta Hawks 128
(0-1)
J. Embiid 39 pts / T. Young 35 pts
Los Angeles Clippers 126 Dallas Mavericks 111 (4-3)
K. Leonard 28 pts / L. Doncic 46 pts

LUNES, 7 DE JUNIO DE 2021
Brooklyn Nets vs Milwaukee Bucks 7:30 PM (1-0)
Phoenix Suns vs Denver Nuggets 10:00 PM (0-0)

Trae Young y Bogdanovic mandan callar a Philadelphia

Atlanta soprende y gana el primer partido de semifinales a los Sixers. Los Hawks pasaron de dominar con claridad a sufrir para evitar la remonada.

De la carga de caballería a la placidez. De la placidez a la especulación. Y de la especulación al nerviosismo total. Estas fueron las tres fases que vivió Atlanta en Philadelphia para poder doblegar a los Sixers (124-128) en el primer partido de la semifinal de la Conferencia Este. Tres fases en tan solo 48 minutos, que corrieron muy rápido de arranque para los de Georgia cuando dominaron con contundencia a su rival con un Trae Young (35 puntos y 10 asistencias) soberbio y un gran acierto desde el perímetro, y que se hicieron eternos cuando los Sixers cercaron a su oponente: del 83-102 del inicio del último cuarto al 115-118 a falta de tan solo 22 segundos.

Atlanta se salvó… a pesar de que luchó con mucho ahínco para dejarse la vida en el Wells Fargo Center. Porque cuando mejor lo tenía, cuando más poder demostró, se dejó ir. Especuló con el resultado y el paso del tiempo. Sumó pérdidas y fatales errores en el peor momento posible. Y Philadelphia, claro, paso a paso, se acercó lo suficiente para amagar con golpear y dar un puñetazo que hubiera sido más que un triunfo tras estar 26 abajo en el marcador en el segundo cuarto (31-57).

Un triple de Bogdan Bogdanovic salvó del desastre a los Hawks. El serbio mandó callar al pabellón de los Sixers al igual que hizo Trae Young en el Madison Square Garden en la primera ronda de los playoffs. Contra New York Knicks, Atlanta pasó por 1-4. Veremos qué ocurre ahora, pero las sensaciones son buenas. Bastante buenas, a pesar del tropezón final.

Gran puesta en escena de Atlanta

Los de Nate McMillan marcaron territorio de arranque. Rápidos y eficaces, subían puntos al marcador de una manera frenética. Acabaron el primer cuarto con 42, mientras dejaban a su rival en 27 y la pregunta de qué había pasado. Trae Young mostró que continúa en un estado de forma excelso: fueron 12 puntos (2/4 en triples) y 5 asistencias en tan solo 9 minutos en cancha. Es más, de esa docena logró 8 en apenas un minuto. Atlanta rozaba la perfección en el primer cuarto con un 72% en tiros de campo, 6/12 desde el perímetro… mientras los Sixers acumulaban pérdidas (9) y solo reclutaban a Embiid para la causa. Al africano se le notó faltó de empuje por la pequeña rotura del menisco lateral de la rodilla derecha, pero no de eficacia: terminó con 39 puntos y 9 rebotes… y algo cojo.

Las distancias crecían (54-74 en el tercer cuarto). Ni Green ni Thybulle le ponían el cascabel a Young, pero no era solo él. Lou Williams tuvo una buena aparición y Clint Capela se la apañaba para recibir los pases aéreos de Young. Bogdanovic anotaba al igual Huerter: los aciertos de ambos de tres abortaban cualquier tipo de reacción de los Sixers. Okongwu lograba poner en apuros (algo) a Embiid. Era un trabajo colectivo muy bien puesto en práctica aunque verse tan arriba en el marcador y tan pronto llevó a marear la perdiz. Los Hawks no machacaron. Pensaron que la presa estaba muerta y dejaron de disparar… Sin embargo, esta se despertó cuando peor estaba y cerca, muy cerca estuvo de morder a su cazador. Una lección ¿aprendida?

Hasta donde Doncic pudo llegar

Los Clippers pasan de ronda después de un séptimo partido a todo o nada con los Mavericks. 46+7+14 para Luka Doncic. Utah, lo siguiente para L.A.

Siete partidos son partidos. La única serie de primera ronda que se ha ido al último encuentro ha sido esta entre Clippers y Mavericks y se ha notado el fondo de armario y la capacidad de involucrar a varios jugadores importantes en los momentos donde se define una eliminatoria. Los angelinos se llevaron la contienda en el Staples Center por 124-111, cerrando con tranquilidad y a la espera de verse ahora con el mejor equipo de la fase regular: Utah Jazz. Sin Ibaka, lesionado en la espalda, han luchado hasta el final contra Dallas, que les ha puesto en los mismos aprietos o quizá más que en la burbuja, donde en 2020 saltaron chispas.

Hubo mucho Doncic y poco de otros compañeros, así se escribe una historia en la que al final el perdedor es el esloveno. El físico no le aguantó al tener que ocuparse de varias tareas, no sólo la de líder, y lo que parecía una exhibición histórica se quedó en un partidazo (46 puntos, 7 rebotes y 14 asistencias) que engaña y que abre una pequeña brecha en el equipo a pesar de que los pronósticos se han cumplido y el papel de los Mavericks ha sido muy bueno ante un equipo diseñado para ganar el Larry O’Brien. En el momento decisivo salió algo de ese Porzingisindolente que hemos visto hasta ahora, se quemó en exceso a Marjanovic pese a las opciones de Kleber y Powell, se destapó Finney-Smith como el escudero perfecto del esloveno y Hardaway sufrió un percance físico en la primera mitad que le minó la confianza con la que ha jugado toda la serie. Josh Richardson, sobre todo, el gran señalado junto a Porzee, al que ya se ve más fuera que dentro. Los ajustes de Carlisle ya fueron a lo loco cuando el equipo se vio sobrepasado en una segunda mitad donde Marcus Morris, Reggie Jackson e incluso Luke Kennard pusieron la puntilla desde la línea de tres. Trey Burke incluso tuvo minutos cuando ha pasado desapercibido todo el tiempo, siendo éste un buen ejemplo de que ya las teclas se tocaban sin orden ni concierto. 

Con esta pequeña fiesta ante su público el conjunto que dirige Tyronn Lue, que busca repetir el Anillo que logró en hace un lustro con los Cavs, puso el 4-3 y cerró una serie en la que llegó a estar dos abajo. Por primera vez los seis primeros partidos de una serie con público los ganó el visitante, pero en el séptimo los ángeles reinaron en Los Ángeles. Doncic terminó abrasado, enjugando una primera mitad mágica con una segunda donde sufrió para desbordar fruto del cansancio. Kawhi trabajó bien sobre él y luego metió 28 puntos en el otro aro. 

Fuente Diario AS, Hispanos NBA, WEB Oficial NBA

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