USA con su Dream Team venció a España en duro partido

Estados Unidos aprovechó la presencia de España en su casa para presentar sus verdaderas credenciales al oro olímpico y recuperar el cartel perdido en los dos primeros amistosos con un partido que sirvió para cerrar la preparación de ambos equipos antes de aterrizar en Tokio. A pesar de que el resultado (83-76) no valiese más que para aumentar el orgullo patrio de unos y otros y pese a que ninguno de los equipos estaba completo (Booker, Middleton y Holiday por los norteamericanos y Llull y Juancho en el lado español) ambas selecciones demostraron durante diferentes fases del choque por qué están en el vagón de favoritos en la cita olímpica y por qué son los dos grandes dominadores del baloncesto mundial en este siglo XXI.

Los dos equipos salieron con el freno de mano echado. Las defensas y los nervios se imponían en unos primeros minutos en los que se acumulaban los fallos. Sólo cuando Ricky Rubio (20 puntos) entró en calor el choque subió de revoluciones. El base vive de dulce con la selección y supo leer el ritmo del partido para ir metiendo a España en él. Todavía faltaban caballos y para eso entró Usman Garuba. Con los ojos de la NBA puestos en él, el canterano madridista demostró en los primeros minutos lo que puede aportar al otro lado del Atlántico: fuerza, intensidad y electricidad que contagiaron a la segunda unidad española con Pau a la cabeza.

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Ricky Rubio: «EE.UU. tiene talento pero… pero las reglas han cambiado un poco»

España lideraba en el marcador (14-21. min.11) y encontraba una mejor lectura de juego, mientras que Estados Unidos cifraba más su partido en las individualidades y el físico, un aspecto en el que siguen siendo superiores pero que que ya no marca tanto la diferencia. Lo que sí lo marca es el talento y en eso Rudy demostró ir sobrado con dos triples que pusieron el 26-18 en el luminoso a falta de cinco minutos para el final del segundo cuarto. Fue el momento del duelo individual del choque entre Ricky (14 tantos al descanso) y Durant (11). Ambos jugadores se vistieron de pistoleros y durante dos minutos intercambiaron canastas como si no hubiera mañana. Un toma y daca del que España salió fortalecida y con ventaja antes de irse al vestuario (36-38).

Fuente MARCA

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