Hondura impotente ante Rumania y México fue un aluvión para Francia

La selección olímpica de Honduras fue sorprendida por Rumania, en el arranque de la actividad dentro del torneo de fútbol varonil de Tokio 2020, pues un solitario autogol de Elvin Casildo terminó por condenar a los dirigidos por Miguel Falero en el Estadio de Kashima, a pesar del amplio dominio que tuvieron a lo largo del encuentro.

El conjunto catracho no pudo sumar en su debut dentro de Tokio 2020, pese a que tuvieron el control durante prácticamente todo el partido, pues la escuadra centroamericana tuvo las acciones más claras ante Rumania, que se llevó los tres puntos a pesar de que solo sumaron un par de disparos a gol y se llevaron el triunfo gracias al autogol de Casildo, al final de la primera mitad.

Cuando parecía que cartuchos y rumanos se irían al descanso sin anotaciones, apareció el hombre de Olimpia, que desvió con la cabeza el cobro de un tiro de esquina, para incrustar el balón en propia puerta y encaminar la derrota de Honduras, que a pesar de la insistencia, no pudo igualar el marcador y sumó su primer descalabro en la justa olímpica.

Honduras siguió dominando el trámite del encuentro durante la segunda mitad y Jorge Benguché fue uno de los jugadores que creó mayor peligro, sin embargo, la ‘H’ no pudo abrir el cerrojo que impuso Rumania en zona baja y cayó por la mínima diferencia ante la escuadra europea.

Rumania se quedó con los tres puntos ante Honduras y sumó su primera victoria en Juegos Olímpicos desde los pasados Juegos Olímpicos de Tokio, celebrados en 1964, pues desde entonces, la selección rumana no aparecía dentro del torneo olímpico de fútbol y celebró con triunfo sobre Honduras su regreso, 57 años después.

Se complica el panorama para Honduras

La selección de Honduras, que estuvo cerca de la medalla olímpica en Río 2016, fue sorprendido en su debut en Tokio 2020, donde complicó su panorama en la fase de grupos, pues luego de caer ante Rumana, la escuadra centroamericana deberá enfrentar a Nueva Zelanda, que venció a Corea del Sur en el inicio de la justa y que podría dejarlo eliminado, en caso de sumar una nueva derrota

México fue un tifón; derrotó a Francia en su debut en Tokio 2020

La Selección Mexicana Sub 24 debutó con una victoria convincente en el torneo de fútbol de Tokio 2020. Vega, Córdova y Antuna, los goleadores; Gignac descontó.

México volcánico, huracanado, colérico. Edward Elric masacrando a Padre después de engullirse el sol naciente. El Tri presentó credenciales y zarandeó a la Francia de Gignac y Thauvin en su estreno en el torneo olímpico de fútbol en Tokio 2020. Imposible no evocar tiempos londinenses. Las medallas están a cuatro partidos aún, pero los colores son tan parecidos a los de aquel glorioso ayer.

México se quitó el corsé cuando Sánchez y Lainez forzaron a Caci y Kalulu. Hasta entonces, óxido y miedo escénico. La retaguardia francesa se prodigó con uñas y dientes, sin prolijidad, con torpeza y lacónica eficacia. Una brecha que Romo y Lainez detectaron. Entonces, Lainez condujo en diagonal sobre los límites de la frontal francesa, émulo de Ignacio Zaragoza galopando por Puebla, y señaló con el sable a Alexis Vega, quien prefirió invadir los cuarteles rivales por sí mismo en vez de cabalgar por la desguarnecida pradera izquierda. Pronto Lainez encontró desquite: partió las aguas del Canal de la Mancha, Sagnan y Caci naufragaron entre el furibundo oleaje, pero Bernardoni cerró el puerto.

Con Gignac escoltado por guardia pretoriana, Francia se encomendó a Tousart, metrónomo de la Sinfónica de Berlín, y Michelin, un TGV de alta velocidad capaz de transitar de la Riviera Francesa hasta el mar de Japón en lo que dura un falsete de Edith Piaf. Un cabezazo furtivo de Gignac, quien osó con reproducir el retrato de Van Persie a Casillas en 2014, obligó el primer vuelo atómico de Ochoa. El segundo, una mano para alejar un obús de Nordin. Réplica inmediata: Sánchez contempló el desmarque ruptura de Martin; la vanguardia mexicana se abrió en abanico sobre la media luna, Vega recibió la asistencia de Henry y Córdova se quitó la pelota de encima. México tejió con mayor soltura para acompañar los últimos compases del primer tiempo: 45 minutos de fluctuación e intercambio de reposos.

México emergió de los vestidores embebidos de energía nuclear. El Tri fue un tifón. Entre los vientos incontenibles, Lainez ahogó a Caci, partió las aguas de la bahía de Tokio, y Vega, despegado de Michelin, clavó un testarazo de arte marcial para noquear a Bernardoni. El guardameta se convirtió, pronto, en un preso de conciencia ante un paredón Kenpeitai: Martin invadió los terruños de Kalulu y Vega ordenó el inicio del fusilamiento; segundos después, el mismo ariete azulcrema venció en duelo de judo a Kalulu, pero Bernardoni absorbió su tiro sin energía. No hay cuerpo que resista tal metralla: Vega asaltó a Kalulu, Rodríguez oteó a Córdova, quien aguardaba solitario en las faldas del Monte Fuji. Sebastián depositó el cuero en los aposentos imperiales con el pétalo de una flor de cerezo.

Diego Lainez fue una pesadilla para la defensa francesa
Diego Lainez fue una pesadilla para la defensa francesa FRANCK FIFE (AFP)

Francia se desbordó. Tousart, único dique de contención, se resquebrajó ante los torbellinos Lainez, Vega y Rodríguez. Y Thauvin, ilustre ciudadano de San Nicolás de los Garza, fue un alma perdida. Cuando los pupilos de Ripoll desaparecían bajo el agua, Kolo Muani pescó a Montes y lo llevó consigo a la riada. Chris Beath no perdonó la dejación del zaguero mexicano y Gignac, fuego amigo, atisbó una forma de salvación al hundimiento. Los brazos de Ochoa simularon el arco de la Torre de Tokio y por ese resquicio pasó la pelota. Fue un espejismo, claro está.

Antuna, hiperactivo desde su incursión, anunció sus intenciones con un tiro diestro que generó Vega, un tren bala sobre el césped del Tokio Stadium. Antuna no dejó pasar la segunda oportunidad: embrujó a Caci y Sagnan y su tiro hizo carambola en el poste derecho de Bernardoni. Aguirre, mudo gritón, decoró el marcador con complacencia de Bard, un infiltrado mexicano en filas francesas. Es correcto. La Marsellesa acalló en Tokio, apagada por el furioso tifón mexicano.

Fuente Diario AS

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