19 de septiembre de 2021

El milagro kosovar con dos medallas de oro y solo 11 deportistas en su delegación

Mucho nivel y mucha gallardía

Las judocas Gjakova (-57) y Krasniqi (-48) se han proclamado campeonas olímpicas en judo, el nicho en el que la república proclamada en 2008 tiene un fuerte nicho.

Kosovo, una república declarada en 2008 y sin reconocimiento internacional de bastantes países (entre ellos España), es la sorpresa del medallero. Va séptima, con dos oros. Pero más sorprendente todavía es el número de deportistas que ha llevado a Tokio. ¿Adivinen? 11. Es decir, el 18% han ganado un oro.

¿Y a qué se debe ese milagro? Pues se gesta en el gimnasia Budokan, porque allí Kosovo tiene judocas del más alto nivel. Todo empieza en un centro de Pristina, la capital. Es el lugar donde se formó Distria Krasniqi, la campeona olímpica de -48 kilos. Se entrena con el gurú Driton Kruka y sus dos anteriores ídolos. “Yo admiraba a dos grandes judocas Majlinda Kelmendi y Nora Gjakova”, dice Distria, que sin darse cuenta se unió a ellas. Aprendió las mejores técnicas y en Tokio ganó a una japonesa, a Tonaki, con un buen wazari.

“Soñé esto desde que era niña. Estoy orgullosa, porque es el segundo oro de la historia de Kosovo tras la de Kelmendi en Río 2016, además del mismo entrenador”, decía Krasniqi el domingo. Pero sus palabras pronto perdieron valor, porque este lunes llegó el tercero oro. Fue Nora Gjakova (-57 kilos), que fundió con un ippon a la estrella francesa Sarah Leonie Cysique.

Maljinda Kelmendi. HANNAH MCKAY (REUTERS)

Todo en un gimnasio de Pristina

Mismo entrenador, Driton Kruka, mismo gimnasio, Ippon Club. En la humilde Pristina. Gjakova, de 28 años, fue nombrada en su día la mejor atleta kosovar del año. Empezó en el judo con un pelea de niños con su hermano, judoca internacional que también está presente en Tokio (cayó en la repesca). “Me cabreé tanto que le gané”, dice Gjakova, que saca una fuerza competitiva inusitada como la que se vio en el Budokan. No podrá sumar medalla Kelmendi, eliminada a las primeras de cambio en -52. Falta por competir Loriana Kuka (-78 kilos), que fue tercera del mundo.

Kosovo compitió por primera vez en una cita internacional en 2015, en los Juegos Europeos de Bakú y en Río 2016 debutó en una cita olímpica con el oro de Kelmendi. Cinco judocas, un atleta, dos nadadores, un tirador y un luchador. Esos 11 forman la escasa delegación de Kosovo, un lugar de menos de 2 millones de habitantes y de dos oros olímpicos en Tokio. Tres en la historia, todos de judocas, en el gimnasio Ippon de Pristina.

Fuente Diario AS

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