mié. Oct 23, 2019

Manuela Vanegas: De la tribuna a la cancha

Wilo

Decenas de veces alentó, saltó y celebró en la norte; decenas de veces pateó el balón en la cancha del barrio imaginando que este entraba en la portería del Atanasio, mientras La murga se abrazaba y no dejaba de cantar; decenas de veces puteó junto a La rexixtenxia, pidió que metieran huevos y que sintieran la camiseta, todos los pechi fríos que no corrían cuando el resultado no le favorecía al Decano de Colombia.

En muchas ocasiones salió aplaudida de la cancha y por su mente pasaba que un día abandonaría el gramado del Coloso de la 74 ovacionada por la tribuna del club de sus amores; en muchas ocasiones quiso saltar a la cancha y mostrarle a Tipton, Elacio, Mena, Segura, Cahais y el resto de defensas que pasaron por la capital antioqueña con más pena que gloria, que al escudo del DIM no se le niega una gota de sudor; en muchas ocasiones marcó un tanto en cualquier estadio y sabía que llegaría el momento en el que anotaría y le daría los tres puntos a El poderoso.  

Desde pequeña anheló que jugaría en el Deportivo Independiente Medellín y hoy Manuela Vanegas lleva en su espalda el número de Roberto Carlos Cortés, William Conde y Alex Fernández, y en su pecho lleva el escudo adornado en la parte superior con seis estrellas y en la inferior con el mítico 1913.

Del Envigado al Medellín… Un sueño hecho realidad

En el 2012, Vanegas ya corría en el Pony Fútbol, hoy conocido como Baby Fútbol Colanta. Su pierna zurda lideró desde la defensa al club Formas Íntimas, quien actuó bajo el nombre de Antonio Nariño y se coronó campeón. El año siguiente también dio la vuelta, pero esta vez no lo hizo como jugadora, sino bajo los tres palos.  

Desde ese momento, sus actuaciones con ‘Formas’ le permitieron vestir la camiseta de la Selección Antioquia, elenco con el que lograría, entre otras cosas, dar la vuelta olímpica en los Juegos Nacionales 2015 y de paso, celebrar el título general de la delegación.

En su momento declaró para el portal Fémina Fútbol: “Dejar el alma por mi departamento es la mejor sensación, una motivación especial que se traduce en felicidad”.

En el año 2016, recibió su primer llamado a vestir la tricolor y desde ese momento, es habitual ver su nombre entre las convocadas a la Selección Colombia, tanto en las categorías juveniles, como ahora en la mayor, con la cual ya logró una medalla de oro en los recientes Juegos Panamericanos de Lima, Perú.

A sus 18 años, su hoja de vida ya registra un paso por Envigado, Atlético Huila y el Medellín, siendo este último el equipo en el que siempre soñó jugar.

“Es un sueño hecho realidad, yo soy testiga de que los sueños se hacen realidad, pero con trabajo. Hay que trabajar día a día para buscarlos, no llegan solos o están en la vuelta de la esquina. Este es el sueño más esperado de toda mi vida. Desde niña he sido muy hincha del Medellín, he ido al estadio, he alentado, he ido a norte, he cantado las canciones, he estado ahí y defender este escudo y esta institución desde la cancha es algo espectacular… una felicidad infinita”, recordó la oriunda de Copacabana, Antioquia.

En su discurso, la central habló con sentido de pertenencia de Formas Íntimas, reconoce su más de 17 años de gestión por el fútbol femenino y exalta la grandeza de la institución; para el Envigado solo tiene palabras de agradecimiento, pues fue el primero en creer en un equipo profesional; cuando se refirió  al Atlético Huila, lo hizo con cierta nostalgia, ya que una lesión en el quinto metatarsiano de su pie izquierdo, no le permitió dar la vuelta en Copa Libertadores con los opitas; no obstante, cuando habla de El poderoso, no solo lo hace como si fuese una veterana de mil partidos, sino también como aquella que ha cantado “Me dicen el matador soy del Medallo” o “Vamos rojo no le falles a tu hinchada”.

“Desde el primer día que firmé contrato con el club y me puse esta camiseta tan linda –con la que soñé durante años– era consciente de la responsabilidad que asumía. En la tribuna cantaba las canciones, ya lo viví como hincha y sé lo que exigen en norte, que es dejar el alma en la cancha por este escudo y es lo que he hecho desde el momento en el que me la puse: Luchar y guerrear en la cancha como una hincha más”, dijo la número 2.

Santiago Rivera

Primer clásico de en el Atanasio Girardot

El primer clásico paisa del fútbol femenino, se jugó en Ditaires el 4 de agosto. El partido terminó 0-0, el grito de gol quedaba en pausa y esperaba ser reproducido en el máximo escenario deportivo de los antioqueños: El Atanasio.

Manuela no pudo estar en Itagüí, su compromiso dorado con la Selección Colombia no se lo permitió, pero al primero en casa si arribó y lo hizo con el oro de los Juegos Panamericanos colgando de su pecho.

“Era algo muy emocionante, era otro sueño que quería cumplir porque es el rival de patio. Es el equipo al que siempre le vas a querer ganar. Era una mezcla de emociones: estaba feliz por cumplir ese sueño de pasar de la tribuna a la cancha», expresó Vanegas.

A pesar de que el encuentro fue programado a las 3:00 p.m. de un miércoles, más de 7159 personas llenaron la tribuna oriental. Rojos y verdes aplaudieron la salida de ambos equipos, corearon las canciones que habitualmente hacen eco cuando juegan los equipos masculinos y elogiaron la entrega de ambas escuadras en el campo.

El partido finalizó 1-0 a favor del Medellín. Un error de la portera Katherine Tapia, le dejó servida la pelota a Maireth Pérez, quien la clavó en el ángulo y se convirtió el 14 de agosto de 2019, en la primera futbolista en anotar un gol en el clásico montañero.

Santiago Rivera

Los periodistas reseñaban lo sucedido, las poderosas celebraban y la hincha en la cancha hacía realidad un sueño.

“Ver que la gente nos apoyó, ver occidental llena de hinchas del Medellín, ver y escuchar a La rexistenxia y a La murga alentando más de los 90 minutos, son cosas por las que digo que la hinchada del Medellín es la más linda del mundo. Puede que no sea la más numerosa del país, pero el amor que le brindan a este equipo es impresionante. Fue muy bonito vivir esto en el Atanasio”, recordó ella.

Los mensajes en redes sociales no paraban de llegar y por supuesto, el celular de la número 2 era uno de los destinos. Entre la decena de textos, hubo uno que llamó en especial la atención de la nacida el 9 de noviembre del 2000.

La remitente era una amiga del barrio donde creció Manuela.

Objetivos

Las rojas lograron su paso a la siguiente ronda siendo las primeras del grupo A con 16 puntos, gracias a cinco partidos ganados y un solo empate. En cuartos se enfrentarán al Cortuluá. El partido de ida se jugará entre el 24 y el 26 de agosto y el partido de vuelta se disputará en Medellín el último fin de semana del mismo mes.

Como toda hincha, Manuela sabe qué es lo que espera de su equipo en la temporada: El título.

El objetivo es ser campeonas. Tenemos esa responsabilidad por todo el apoyo de la hinchada y con la institución y esperamos darle esa alegría a toda esta gente que nos ha apoyado”, concluyó Vanegas.

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